Anécdotas y Reflexiones

Zona catastrófica

4 marzo, 2017

Sábado. Como cada mañana, las nenas madrugan -por lo que nosotros también-, pero nos podemos hacer un poquito los remolones en la cama porque no tenemos prisa: mi marido trabaja a la tarde, así que hay tiempo.

Mientras los cinco estamos en la cama vamos pensando un plan, algo que distinga el sábado de un lunes cualquiera. Nos duchamos y acompañamos a mi marido a hacer unas cositas a su lugar de trabajo; mientras él se va con Martina yo me quedo con las mellis.

Hay un partido de futbol de edad juvenil así que me acerco a verlo para que el tiempo de espera se me haga más ameno; charlo con uno, charlo con otro y Valentina se me queda dormida. Perfecto, puedo sacar del carrito a Manuela perfectamente y solo estar pendiente de ella. Jugamos, corremos, nos hacemos alguna foto -cien o doscientas, de las que se pueden dar por buenas un par de ellas- y finaliza el partido.

Nos dirigimos a la furgoneta,a las nenas les encanta trastear por ella, subirse en los asientos, abrir y cerrar una de las guanteras o jugar a ver quién llora más fuerte -gano yo-.

Manuela empieza a hacer esfuerzos, es de las niñas que aunque salga descomida de casa siempre tiene para dar y regalar. Lo tenía claro: cantó bingo!!!
Reclino el asiento del copiloto para tumbarla y que esté lo más horizontal posible: que el cambio de pañal sea fácil para ella y para mí. Antes he sacado más de media docena, sí, más de 6 toallitas y casi siempre me quedo corta!

VIRGEN DE LA SANTA MIERDA!!! Eso no era de una niña!! Empieza a moverse después de despegarle el pañal, pero antes de que la limpie, el pañal cae, al igual que las tostadas, -Murphy nunca descansa- boca abajo en la furgoneta. Lo despego y lo tiro al suelo, boca abajo también! El culo lo pega en el asiento, tengo que limpiar culo, asiento, suelo de furgoneta y el suelo de hormigón, me niego a dejar eso pegado ahí, no es higiénico!

Limpio todo y un amigo de mi marido se acerca;
-¿Te lo tiro? Señalando al pañal
-Lo siento, no eres consciente de lo que estas diciendo; esto quita años de vida!

Busco una papelera y lo tiro -supongo que la papelera estará ya desintegrada-.
Esto tiene que dar muchos años de buena suerte!!!!

Sale mi marido y nos vamos a comer junto con mi hermano a un centro comercial cerquita de casa, un restaurante en el que se come de maravilla.

Todo va bien, viento en popa!; pido las comidas para las nenas, es la primera vez que a las mellis no les saco comida de casa, con la esperanza de que en el menú haya algo comestible para ellas.

Nos traen la comida. Mientras voy dando de comer a las mellis, a los pies de Valentina solo hay patatas fritas, trozos de hamburguesa, papeles de colorear que les han traído para que se entretengan…Valentina solo quiero jugar golpeando la mesa con un vasito de cerámica, los de las cuajadas, que usan para meter pinturas; Manuela quiere ese vaso, no hay más y llora! Valentina se solidariza y también llora… Yo lloro, mi marido llora, mi hermano llora y los camareros cruzan los dedos para que no pidamos café…, y también lloran.

Van entrenando más familias a comer, algunas con dos hijos, otras con tres, incluso algunas con cuatro!!

Las madres nos miramos con cierta complicidad, a mi me mira la que tiene dos niños en plan… que pena me das hija; a mí no me queda otra que mirar a la de cuatro!

Valentina ha tirado un plato al suelo y todo el comedor nos mira, yo no puedo evitar descojonarme de la risa, era una situación en la que prefería reír como una loca a llorar como una tarada.

Después de todo el escándalo que estamos montando me agacho para ir recogiendo pan, trocitos de hamburguesas, patatas con las que me he resbalado más de una vez, supongo que no siempre seria la misma patata! Era más fácil declararlo zona catastrófica que andar agachando el lomo!

Se acerca la camarera:
-¿queréis café?
Pero con mucha discreción, en plan… no queréis café no?
Y con la ironía que a mi hermano y a mí nos caracteriza:
-Si, nos quedaremos a merendar y ya echamos la tarde!!!

No podemos evitar reírnos ante la mirada de todos los comensales.
A mi marido y a mi se nos saltaban las lagrimas cuando Martina pregunta:
-¿Aita de que te ríes?
-hija, por no llorar.

La cuenta por favor!!!

¿Tenéis alguna anécdota para contar de estas de “tierra trágame”?

Buenas noches bonit@s!!!

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  1. 🤣😂🤣😂🤣😂 ay ay ay x favor, no puedo para de reír. Hay días q es mejor no levantarse de la cama!! La verdad q lo de comer fuera de casa es una aventura, a veces sale bien, otras muy mal…yo con Alba (2 años) puede q no todos los días se de bien pero bueno, no me quejo, pero Lucía (cumple ya mismo los 4) ya debería hacerlo mejor, y hay veces q me la cargaría 🙈. De verdad te admiro xq 3 es mucho, y siendo 2 de la misma edad…😘

  2. Jajaajja te entiendo y yo solo tengo una…as de una vez me a pasado alguna situacion parecida ke nosabia si llorar p reir…jaajaj

  3. Ay nena lo que me he llegado a reír!!!Qué arte tienes!!Yo he acabado haciendo algo que juré y perjuré que no haría nunca. Le he comprado una tablet y me la llevo a los restaurantes 😂😂😂Lo sé soy muy débil!!!

  4. A mi un sabado me paso de camino a Noja, tenian unos tres años mis mellizas. Un poco antes de llegar vomitaron en el coche las dos a la vez. Las sillas de ellas, su ropa el coche ni te cuento. Y a la vuelta un olor por mucho que limpies. Yo siempre salia con la maleta aunq fuese para mefio dia. Solo vomitaron una vez y fue en estereo

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